¿Qué puede aportar un sexólogo?

          Muchas personas tiene problemas sexuales desde hace años, que no se atreven a comentar con nadie. Un especialista en problemas de sexualidad, puede ayudar a resolver los problemas de todos aquellos que no viven una sexualidad feliz .

Puede también :

  •     Ayudar a rencontrar el deseo y el placer
  •     Permitir una sexualidad feliz
  •     Dar consejos y resolver ciertos problemas de la vida cotidiana que pueden repercutir en la sexualidad de una mujer, de un hombre o de una pareja.
  •     Devolver la confianza en sí mismo
  •     Ayudar a superar el desgaste de una pareja
  •     Estimular a las parejas: ayudarlas a modificar sus hábitos sexuales.
  •     Hacer comprender que el amor no es únicamente un acto sexual sino ante todo compartir.


Consultar un sexólogo también permite:

  •     Evitar el enquistamiento de un problema
  •     No culpabilizarse
  •     Evitar la aparición de frustraciones que no harán más que agravar el problema
  •     Evitar la aparición de una depresión que puede aparecer en ciertas personas
  •     También puede ser importante en la prevención de las enfermedades que se transmiten sexualmente, como por ejemplo de HIV, especialmente en los jóvenes.


¿Cuándo hay que consultar a un sexólogo ?

          Todas las clases sociales pueden estar implicadas, las parejas que consultan actualmente son más jóvenes que aquellas que consultaban hace 15 años. Los sexólogos, a menudo, aconsejamos a las parejas que vayan juntas a la entrevista, ya que el problema que concierne a uno de los dos tiene siempre consecuencias sobre la estabilidad de la pareja.

Las razones son diversas, entre los hombres:

  •     Problemas de erección
  •     Eyaculación precoz

Entre las mujeres:

  •     Disminución del deseo sexual.
  •     Dificultad para tener un orgasmo.
  •     Un desconocimiento de su cuerpo y del desarrollo de una relación sexual.
  •     La presencia de dolores, durante la realizacion del acto sexual.

          El paciente, a veces, viene a consulta con un problema de años, que ha ido soportando y que no le veía solución, añadiendole a ello fases depresivas y ansiogenas, que hace que el problema no se resuelva, sino que se prolongue en el tiempo con consecuencias en su estado emocional, creando expectativa y  creencias negativas hacia sí mismo o en su comportamiento con su pareja.

La realidad es más sencilla, y que en la mayoría de los casos, tratando esos estados emocionales, esas expectativas y esas creencias, ya tenemos más del 50% del problema del paciente, y con cosecuencias positivas en su estado de ánimo, autoestima, confianza y seguridad en sí mismo.